El reloj astronómico de Praga, (Orloj en checo), es uno de monumentos más famosos de la República Checa. Lleno de leyendas e historia, se ha convertido en un símbolo para los lugareños y una de esas cosas que conocer en Praga en 1 día. Nombrado en muchas ocasiones como el reloj astrológico, reloj astral o reloj digital, fue construido en 1410 para ubicarlo en la torre del antiguo ayuntamiento de Praga. Te lo contamos todo:
Durante años se pensó que el creador del reloj fue el maestro Jan de Růže, conocido como el maestro Hanuš. Posteriormente se encontraron pruebas de que fue el matemático Jan Šindel, también conocido como Jan Ondřej, quien fue el cerebro detrás del mecanismo del reloj. Construido por Mikulaš de Kadaň, bajo encargo del hijo de Carlos IV, Wenceslao IV, se convirtió por méritos propios en un artilugio increíble, con una precisión asombrosa para un reloj medieval.
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No te pierdas sus curiosidades, y la opción de preguntar lo que quieras a los guías.
Mediante un sistema de poleas interior, al que se da cuerda cada viernes de forma analógica. En realidad, el acceso al mecanismo está restringido. Solamente el ingeniero encargado del mantenimiento tiene acceso a sus engranajes, que se basan en la matemática progresión de Šindel, con tres ruedas dentales principales, con 365, 366 y 379 dientes. Además, se complementó la máquina con diferentes mecanismos como la inclusión de los 12 apóstoles, el movimiento del santoral del calendario circular, o la animación de las pequeñas estatuas. El que pensaba que fuera un reloj solar se llevará un chasco.
Se cuenta que el maestro Hanuš fue requerido por las autoridades, una vez acabo el Reloj, para realizar el último pago en el ayuntamiento de la ciudad vieja de Praga. Allí le dejarían completamente ciego para que no pudiera repetir su artefacto en otras ciudades de Europa. No obstante, al llegar a casa le pediría a su ayudante volver a la torre del reloj para poder tocar por última vez el mecanismo que había inventado.
Cuando llegó, consiguió parar el reloj en venganza, pero al meter la mano entre los engranajes quedó su brazo cercenado, lo que hizo que el maestro muriera desangrado. Esta leyenda negra del reloj se conoce gracias a un escritor checo llamado Alois Jirásek, que la escribió a comienzos del siglo XX, siendo una de las más populares de Praga.
Otra leyenda cuenta que cada vez que el Reloj se detiene sin un motivo lógico y no funciona su mecanismo, algo malo ocurrirá en Praga. Este cuento es algo que se le puede escuchar a algunos guías y no es verdad, ya que este dicho está relacionado con la campana de San Segismundo de la torre de la catedral de San Vito.
Incluso se escucha a gente llamándolo Reloj gastronómico. No da la hora de comer, sino la planetaria, los signos del zodiaco, los solsticios, los meses, las mareas, y también la posición de los astros. De hecho, realizado siguiendo la teoría geocéntrica, se le conoce exclusivamente como Reloj astronómico ya que da la posición exacta del sol en el firmamento y de la luna. Si bien es cierto, la decoración gótica que lo rodea le aporta un significado oculto relacionado con el esoterismo, lo que le ha llevado a mucha gente a creer que tiene algo que ver con la numerología o la astrología.
Está dividido en dos esferas. La parte superior sería el cuadrante astronómico y la parte más antigua del reloj, mientras que la parte inferior, el calendario circular se realizó en el siglo XIX. Ha sido reformado en numerosas ocasiones, siendo remarcable la reparación de 1865, cuando Josef Maneš pintó los medallones del calendario, o la última del 2018, cuando el color del cuadrante celestial se cambió ligeramente.
Si uno quiere ver el espectáculo de movimiento de las figuras es de 9:00 h. a 23:00 h. a cada hora en punto. Otra cosa es subir a la torre del ayuntamiento, ya que la antigua municipalidad tiene una apertura de martes a domingo de 9:00 h. hasta las 22:00 h. y los lunes de 11:00 h. a 22:00 h.
El ver el reloj en Praga no tiene precio y es una visita imprescindible. Lo que cuesta es subir a la torre donde se ubica el Reloj astronómico, ya que pertenece al viejo ayuntamiento de Praga. En las entradas al ayuntamiento de Praga podrás encontrar varias opciones de visita, entre las que se incluye la posibilidad de ver las figuras de los apóstoles por dentro. Nuestra recomendación, si solo quieres ver las vistas, es que hay que subir a la torre del reloj astronómico de Praga a primera hora de la mañana, ya que de 9:00 h. a 10:00 h. sale a mitad de precio. 😉 (excepto lunes que abre más tarde)
A cada hora en punto desde las 9:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche, se puede disfrutar del espectáculo del Reloj astronómico de Praga. La gente se reúne a diario en frente para ver cómo se mueven las figuras de los apóstoles o los muñecos que flanquean al cuadrante superior. Sobre todo, destaca el esqueleto que representa la muerte, que junto a su campana marca el inicio del movimiento de las figuras animadas colindantes, que representan la vanidad, la avaricia y la lujuria, dando paso después al sonido del gallo y la campana que marca las horas.
En la Plaza vieja de Praga, la llamada “Staroměstské Náměstí” en checo, aunque mucha gente la conoce simplemente como la Plaza del reloj de Praga. Se puede llegar fácilmente desde la parada de metro de “Můstek” o desde “Staroměstská”. Es el corazón de Praga y completamente peatonal, aunque hay una parada del autobús 194 a unos 200 metros del reloj, al lado de la esquina de Cartier.
Marca cuatro tipos de horas diferentes. La primera la podemos leer en la parte superior, el cuadrante astronómico. La circunferencia exterior marca mediante números de tipología gótica Schwabacher la hora del antiguo Reino de Bohemia. Empezaba desde el número 1, que era el anochecer e iba contando 24 horas desde entonces. La segunda, se refiere a los números romanos, que dan la hora de Europa central, la que actualmente usamos, aunque como tercera da también la hora sideral o tiempo sidéreo, con la estrella de la aguja de la mano, contando que un día tiene 23 horas, 56 minutos y 4,0916 segundos, y la cuarta y última hora se lee con los números arábigos, siendo esta la hora Babilónica u hora astronómica.
Con números en la parte superior del fondo del reloj, marcados en negro del 1 al 12 representan el tiempo planetario. Durante la edad media se pensaba que los planetas tenían influencia sobre la tierra. Su secuencia de aparición, desde la primera hora del domingo era la siguiente: Sol, Venus, Mercurio, la Luna, Saturno, Júpiter y Marte. El que lideraba la primera hora de cada día era el que lideraba el día completo. Así en muchas lenguas estos «líderes» de día se convirtieron en los nombres mismos de los días de la semana. Este tiempo es el que se usaba por astrólogos y alquimistas en búsqueda del conocimiento.
La cantidad de relojes astronómicos que se pueden ver en Europa es destacable. Imaginados como la guerra espacial de los tiempos del medievo, los más famosos del mundo son los siguientes:
Aunque la creencia popular nos indica que muchas personas creen que el Reloj astronómico de Praga es el reloj más antiguo de Europa, no es así. Este honor corresponde al reloj ubicado en la ciudad de Salisbury en la Catedral de esa ciudad que, además, se considera el reloj en funcionamiento más antiguo del mundo. Data de 1386. El de Praga es el reloj astronómico más antiguo del mundo, aunque cierta parte del mecanismo del de Wells es aún más antiguo.
En Egipto, un sechat, que es un reloj solar cuyo nombre se debe al Faraón Tutmosis III de hace 3600 años, aunque hay quien dice que la Clepsidra o reloj de agua fue anterior. Si hablamos de mecanismos y engranajes, el más antiguo se encuentra en Honduras, en Comayagua. Realizado con hierro forjado, data del año 1100 y fue colocado primero en la Iglesia de la Merced para pasarlo después a la catedral en el año 1711. Si bien es cierto, ya no se encuentra en funcionamiento.
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