La Basílica de San Jorge es la Iglesia más antigua del castillo de Praga. Imponente en su estilo románico y con su inconfundible fachada roja, corona la Plaza de San Jorge en el patio del complejo. Hoy forma parte de los museos del castillo, incluida en su entrada general, y se realizan conciertos en su interior.
Proyectada como sepulcro para Santa Ludmila, sus dos torres blancas, denominadas Adán y Eva, se yerguen completando la abadía levantada por Bratislao I de Bohemia como homenaje a su madre. En planta basilical, de tres naves, se realizó el considerado el segundo templo más antiguo de Praga, donde los restos mortales de la primera mártir checa descansan en la cripta.
Hacia el año 973, se crearía el Monasterio de San Jorge, para la orden de las benedictinas, donde las abadesas pertenecerán a la aristocracia checa. Una institución medieval importantísima, donde las monjitas vivirán en armonía hasta el gran incendio de 1142.
La vemos a diario, desde el exterior, en nuestra ruta por el castillo
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Fue reconstruida posteriormente, con ciertos detalles en estilo gótico, como la capilla gótica de Santa Ludmila, o el tímpano de la cara sur, que realizó Peter Parler, el artífice del Puente del rey Carlos o la Catedral que cierra el patio de San Jorge. Posteriormente se restauró su fachada en barroco, con ese característico rojo de ladrillo, y colocándose las estatuas de la fachada principal.
Austera, oscura, basta, su espíritu románico no cesa incluso hoy en día. Se suele utilizar de sala de conciertos y en horario habitual forma parte de los museos del castillo de Praga.
Si quieres ver los interiores tendrás que adquirir las entradas generales del castillo de Praga. Da acceso a la nave principal y a la capilla de San Juan Nepomuceno.
OPCIÓN 1
Circuito Básico
OPCIÓN 2
Exhibiciones Permanentes
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