El Callejón de Oro es uno de los lugares más pintorescos dentro del castillo de Praga. Conocida como la calle de los alquimistas en Praga, es cierto que es un lugar mágico, aunque su origen se remonta a los arqueros y ballesteros del Rey Rodolfo II. Hoy, sus increíbles casitas de colores nos sumergen en un cuento de hadas.
Las casitas que vemos actualmente fueron levantadas por los cuerpos de la Artillería Roja, la guardia de Rodolfo II. Simplemente para que reaccionaran lo más deprisa posible y pudieran subir a la barbacana gótica que existe por encima de la muralla norte, se construyeron viviendas muy pequeñas, nunca con más de 2×6 metros de superficie, donde se alojarán los soldados con sus familias.
Aquellos soldados podrían arrendar o vender sus propiedades, lo que dio pie a que el callejón se llenara de personas con diferentes oficios, como los orfebres, dando lugar a aquel nombre tan curioso. La callejuela de Oro o Zlatá Ulička, en checo, ha sido reformada en numerosas ocasiones y sus casitas han cambiado muchas veces de manos.
Entramos a diario, en horario de tarde, en nuestra ruta por el castillo
No te pierdas sus curiosidades, arquitectura e historia, o la opción de entrar a alguna de sus casitas.
El inquilino más famoso del callejón sería Franz Kafka. Hoy las casas se encuentran pintadas de colores y numeradas. Justo a la entrada, la casa 22 azul es la conocida como la casa de Frank Kafka, aunque en realidad era de su hermana Ottla Kafka.
Otros personajes famosos que vivieron en el callejón de oro fueron Jaroslav Seifert, que obtuvo el premio Nóbel de literatura, o Matylda Průšová, gran pitonisa que vaticinó la caída del régimen nazi.
La callejuela de oro está incluida dentro de los museos del castillo en horario habitual. Pero hay truco: Si quieres visitar el Callejón del oro en Praga Gratis, espérate a la hora de cierre. En verano a las 17:00 h. y el invierno a las 16:00 h. se abren los tornos de acceso, siendo posible visitarlo de forma gratuita casi igual que si lo pagáramos con la entrada.
Eso sí, si quieres ir tranquilo, recomendamos pagar la entrada ya que lo disfrutarás más.
OPCIÓN 1
Circuito Básico
OPCIÓN 2
Exhibiciones Permanentes
Custodiando la entrada a la muralla norte, nos encontraremos la armadura del rey Carlos IV. Subiendo hasta la barbacana, hay una exposición de armaduras, y al final, un lugar donde podremos probar nuestra destreza con la ballesta. Escudos, armas, cotas de malla o las troneras, que podremos girar para imaginarnos como arqueros, convierten este lugar en uno de los sitios más bonitos dentro del castillo.
La sala de torturas, la exposición de espadas, la tienda de souvenirs, todo estará enfocado a sumergirnos en la época medieval. Además, con el ticket del castillo podremos meternos en casi todas las casitas, con su correspondiente exposición, e , incluso, bajar a ver un antiguo taller de alquimia.
Uno de los monumentos a visitar en el castillo de Praga. El lugar donde vivió Franz Kafka, el acceso a la Torre Daliborka, la entrada a la muralla norte del castillo o sus tiendas de suvenires, lo convierten en uno de los lugares más curiosos de Praga. La calle de los orfebres, artesanos y de la guardia de antaño.
La Calle del Oro se encuentra dentro del complejo del castillo de Praga. Está anexa a la muralla norte del castillo, en la parte este de la fortaleza. Si subes por las viejas escaleras y entras por la puerta este del castillo, sólo tendrás que subir un poquito. Una vez pasado el palacio del burgrave mayor lo tendrás a la derecha.
Te lo enseñamos a diario en nuestra ruta por el castillo