La sinagoga Pinkas de Praga es en sí un Monumento al Holocausto. Con dos plantas, la de abajo tiene los nombres de las víctimas del Campo de Concentración de Terezín, mientras la de arriba una colección de dibujos de los niños deportados durante la Segunda Guerra Mundial. Además, hace las funciones de entrada al cementerio judío de Praga.
La Sinagoga Pinkas data de 1535. Fue fundada por la familia Horowitz como su templo religioso. El nieto del arquitecto Aaron Mesulam Horowitz, llamado Pinkas Horowitz, es el que le concedió el nombre a la Sinagoga. Se levantó en estilo renacentista, aunque ha sido reconstruida en múltiples ocasiones por las crecidas del río Moldava. A día de hoy es una mezcla de su estilo original y gótico tardío.
Cronológicamente sólo está por detrás de la Sinagoga Vieja-Nueva, y pertenece, como esta, al Museo Judío de Praga. Es más, si recorres la cancela perimetral, llegarás al acceso al propio Cementerio judío, ya que hace las funciones de entrada. Es uno de los museos más importantes del barrio judío y trata de divulgar el genocidio de los judíos de Chequia y Moravia entre 1939 y 1945.
La vemos todos los días en la visita por el barrio judío
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Tras los hechos de la Solución Final planeada en enero de 1942, en la Conferencia de Wansee, se decidió enviar a los judíos a una ciudad regalada. Se creó Theresienstadt, lo que hoy conocemos como el Campo de concentración de Terezín. El responsable máximo fue Reinhard Heydrich, apodado como el Carnicero de Praga, el cual dio comienzo a un proceso de arización germana deportando a los judíos a 61 Km al norte de la capital.
El recuento final, en números, es desconsolador. A pesar de estar operativo apenas tres años, 77.297 nombres decoran las paredes de aquellas víctimas oficiales en Praga, en color negro y rojo, sobre las paredes blancas de la planta inferior y ordenados alfabéticamente. Además, se calcula que más de 10.000 niños pisaron aquel lugar, y se ha expuesto una colección de dibujos de aquellos que vivieron en condiciones infrahumanas durante la guerra.
Tifus, hacinamiento, hambruna, falta de agua potable y, a pesar de ello, hay más de 4000 dibujos que indican situaciones cotidianas, familiares y pinturas que haría cualquier niño normal. Hoy son los recuerdos de aquellas personas y su legado, uno que no debió ser, pero que queda expuesto para que no se vuelva a repetir.
La adquisición de los tickets de entrada a la sinagoga Pinkas de forma individual no se puede. Para acceder a visitar el complejo y la exposición de los dibujos, se ha de adquirir la entrada completa al Museo Judío de Praga.
Se encuentra disponible en horario del museo judío de Praga, abierto todo el año, de 9:00 h a 18:00 h. de abril a octubre, y de 9:00 h a 16:30 h, de noviembre a marzo. No obstante, en fechas señaladas, sábados y festividades judías, el museo se encontrará cerrado. Aconsejamos visitar la web del museo judío de Praga (en inglés) para más información acerca de posibles cambios o incidencias.
ENTRADA A LA SINAGOGA PINKAS
En el barrio judío encontramos:
Pero, además, en Ciudad Nueva encontramos una séptima que está apartada, llamada la Sinagoga de Jerusalem o del Jubileo. Así que, en realidad, Praga posee 7 sinagogas.
La que oficia el Sabbath es la Sinagoga Vieja-Nueva. Los viernes a la tarde se realiza el acto religioso y está operativa desde 1271. Esa es la más antigua de Praga y, aunque la Sinagoga Pinkas es la segunda más antigua, ahora está considerada como un museo y no se realiza la misa judía.
La vemos todos los días en la visita por el barrio judío