La Casa de la Madona Negra es el mayor exponente de la arquitectura cubista en Praga. Diseñada por el arquitecto Josef Gočar, hoy alberga el Museo del Cubismo. Si quieres conocer sus detalles e historia, el edificio de la virgen negra es uno de los más famosos del centro y el primero que se construyó en Praga con este estilo arquitectónico.
El movimiento cubista surgió en otras disciplinas. Se recuerda a Pablo Picasso en pintura, por ejemplo, pero el nombre fue adquirido por Louis Vauxcelles, un crítico francés muy influyente, que describió este tipo de arte como hecho mediante la unión de pequeños cubos.
La idea de romper con lo antiguo y abordar otra perspectiva, no tan lineal como el pasado del Imperio Austrohúngaro, propició el abrazo de la tridimensionalidad. Sería a través de líneas y espacios ortogonales los que darían a Praga una nueva expresividad en edificaciones nunca vistas hasta ese entonces.
Josef Gočar fue el arquitecto de la Casa de la Madona Negra. Revitalizando la zona tras la desaparición del Mercado de frutas y verduras, se dejó de lado el estilo barroco circundante de entonces para reivindicar un nuevo estilo propio. Es más, posteriormente, la zona de Vyšehrad se llenó de construcciones que se adhirieron a lo aquí propuesto, con otras obras de Josef Gočar.
La vemos todos los días en la visita por la parte vieja
Descubre sus líneas y la cafetería de la parte superior.
El espacio para levantar el edificio lo ocupaban dos antiguas construcciones. Una de ellas poseía una imagen de la Virgen negra, y la otra se la conocía como la casa de la reja de oro. Al unirlas se hizo una conmemoración histórica colocando el símbolo de la esquina de la calle Celetná, en lo alto, que le da el nombre al edificio.
Te animamos a entrar, conocerás lo que es el Museo Cubista de Praga, enfocado en autores desde 1911 y 1919, hasta que comenzó la República Checoslovaca. Además, por dentro tiene una escalera muy peculiar que da pie a hacerte una idea de lo que vas a encontrar.
Por otro lado, en la primera planta tienes el Grand Café Orient, que sin duda es de los más antiguos que puedes encontrar en la capital y con una decoración acorde al resto de esta construcción histórica. Te pilla a un paso de la Plaza de la Ciudad Vieja, así que ni lo dudes, entra y disfruta.
Abre a diario excepto los lunes, entre las 10:00 h. y las 18:00 h. Tiene un precio simbólico de 100 Kč donde podrás deleitarte con esta modalidad de arte contemporáneo. Solo tienes que acercarte a la Casa de la Madonna Negra y sumergirte en el arte moderno que ofrece a sus visitantes.
La vemos todos los días en la visita por el barrio judío