Que la Casa Danzante se ha convertido en un símbolo de la Arquitectura moderna en Praga es un hecho. Su estilo deconstructivista, sus líneas innovadoras y su mirador, lo han puesto en el foco de los monumentos imprescindibles a conocer en Praga. No te pierdas la historia de Fred y Ginger, Ginger y Fred, a orillas del Moldava.
El autor de edificios emblemáticos como el Museo Guggenheim de Bilbao, la Casa del Pez Dorado en Barcelona o las Bodegas de Marqués de Riscal en Álava, fue el artífice de este edificio pintoresco terminado en 1996.
Asociado con Vlado Milunić, arquitecto croata, se construyó la llamada a ser Oficina principal del Banco Nacionale-Nederlanden (Hoy grupo ING). En un solar lindante con la casa del que fuera Presidente Václav Havel, y con la intención de ser un centro cultural que contara la historia checa se acabó construyendo uno de los pocos edificios de arquitectura reciente en República checa.
Te lo contamos todo en nuestro tour del nazismo en Praga
No te pierdas sus curiosidades, y la opción de preguntar lo que quieras a los guías.
No se debería llamar la casa que baila, ni son dos casas danzantes unidas. Es un edificio complejo dividido en dos partes. La idea en su diseño era representar el estado anímico de la gente tras la salida del comunismo soviético, abrazando la referencia occidental de dos bailarines de los años 40, pero ahora bailando mientras se escucha la banda sonora de una nueva era.
Si uno se fija en la envolvente de cristal parece un vestido, cuyas piernas en forma de columnas blancas están danzando con la parte derecha de hormigón que representa un caballero. La idea es dejar de lado la rectitud del comunismo, abrazando unas líneas completamente imposibles, esas curvas, como imposible era que llegara la democracia a estas tierras. De ahí que se le concediera el nombre de Casa Danzante o Tančící Dům en checo, un baile de ideales realmente.
Es una recomendación, ya que el edificio actualmente dedicado a oficinas, dispone de un restaurante en la parte superior. Simplemente tomando una consumición en el bar o pagando el canon correspondiente, se pueden ver unas preciosas vistas panorámicas de 360° del río Moldava, el castillo y toda la zona de la ciudad nueva de Praga.
El restaurante (Glass bar) abre todos los días del año, desde las 7:00 h, hasta las 23:30 h. Para salir al mirador sólo hay que consumir o pagar 100 Kč. Si te apetece reservar puedes hacerlo online.
En la Plaza de Jiráskovo Náměstí, que está dedicada al escritor Alois Jirasek, en la ciudad nueva de Praga, en el distrito de Praga 2, en la confluencia de las calles Resslova y el muelle Rašín. El tranvía 17 te deja en la puerta.
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