La Iglesia del Niño Jesús de Praga, o como se llama en realidad, la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, es uno de los grandes centros de peregrinación de Europa. Es una de las Iglesias más conocidas del barrio de Malá Strana y uno de los monumentos más importantes de Praga. Tanto si eres devoto como si no, te animamos a acercarte a uno de los puntos más importantes del catolicismo y del turismo praguense.
Construida en un estilo barroco temprano y de una forma tremendamente austera, la llamada Iglesia de la Santísima Trinidad fue erigida por el bando protestante entre 1611 y 1613 con permiso de Rodolfo II. Tras la batalla de la Montaña Blanca en 1620, durante la guerra de los 30 años, Fernando II concedió al bando católico aquella iglesia al proclamarse vencedores.
El nuevo nombre conmemoró a la Virgen María, donde se apostó la orden de los Carmelitas Descalzos, fundada por Santa Teresa de Jesús en Ávila. Ellos habían contribuido con su inestimable ayuda durante la guerra de religión alcanzando la victoria, siendo recompensados por el mismísimo emperador con aquel templo.
Así se creó el monasterio en 1624. Comenzaron con la decoración barroca y apenas cuatro años después, recibiría un regalo que cambió para siempre el devenir del santuario. En 1628, y de manos de Polyxena Lobkowicz, fue entregada a Santa María Victoriosa la Figura del Niño Jesús de Praga.
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Hay varias leyendas que cuentan el origen de la pequeña figura infantil de Jesucristo hoy venerada. Se cuenta que en sueños, Fray José visualizó a Jesús en sus primeros años y decidió representar aquella visión esculpiéndola en madera y cera. Otra, nos cuenta cómo el culto de la propia Santa Teresa por una figura del Niño Jesús, acabaría siendo un regalo de bodas para una amiga suya.
Sea como fuere, la famosa estatua de madera del Niño Jesús acabaría en manos de los Condes de Treviño, embajadores de las tierras de Bohemia, que llegarían a casar a su hija, María Manrique De Lara con un noble checo llamado Vratislav de Pernstejn. La tradición hizo que la figura pasara de padres a hijos y, al cabo de los años, la recibiría como regalo la hija de ambos, Polyxena.
Polyxena se casó dos veces. La primera con Vilém de Rožmberk, pero al morir este y no tener descendencia, contrajo segundas nupcias con Václav Eusebio Popel de Lobkovicz. Tuvo sólo un hijo, y tras esto, decidió donar la imagen del Divino Niño de Praga.
La Iglesia del Niño Jesús de Praga abre a diario:
El Museo de la Iglesia abre:
La pequeña figura de cera representa la luz de Jesús en su etapa infantil, los comienzos de la espiritualidad, la Encarnación de Dios y la dignidad de Cristo. El Milagroso Niño Jesús de Praga es venerado sobre todo por mujeres embarazadas para llevar buen puerto el milagro de la vida.
Por ello y especialmente en países de habla hispana, la figura del a veces llamado el «Bambino de Praga» ha convertido a la Iglesia de la Victoria en uno de los grandes centros de peregrinación de Europa.
En la Iglesia de Nuestra Señora Victoriosa, en la zona de Malá Strana. Concretamente en la calle Karmelitská 9, a la que puedes llegar en tranvía con el número 12, 15, 20, 22 y 23. Antaño la parada era Hellichova, pero ahora se ha rebautizado como Pražské Jezulátko, que es como se dice en checo el Niño Jesús de Praga.
Si entras a la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, la figurita del Niño Jesús está apostada en un altar a la derecha. Antaño se ubicó en la capilla de la Santa Cruz, pero al situarse este a la entrada se decidió colocarla a mitad del templo para dejar paso a los fieles.
En el interior de la iglesia podrás conseguir una estampita con la oración. Los fieles acuden con alguna necesidad, así que rezan a través de las palabras que nos dejó el Padre Cirilo para que se nos escuche. Los grandes milagros del Niño Jesús de Praga están relacionados con la familia.
«Oh Niño Jesús, a ti recurro y te pido que, por la intercesión de tu Madre Santísima, quieras asistirme en esta necesidad (Has de exponerla), porque creo firmemente que tu Divinidad la puede socorrer. Espero con toda confianza obtener tu santa gracia. Te quiero con todo mi corazón y con todas las fuerzas de mi alma. Me arrepiento sinceramente de todos mis pecados y te suplico, buen Jesús, que me des fuerza para triunfar.
Me propongo no ofenderte más y me ofrezco a ti dispuesto a sufrirlo todo antes de darte el menor disgusto. De ahora en adelante quiero servirte fielmente, y por amor tuyo, oh divino Jesús, quiero amar al prójimo como a mi mismo. Niño omnipotente, Señor Jesús, de nuevo te suplico: asísteme en esta situación (hay que decirla), cóncedeme la gracia de poseerte eternamente con María y José, y de adorarte con los santos Ángeles en la corte del cielo.
Amen.» (del Padre Cirilo, OCD
Se le conceden milagros de curación y, sobre todo, la Victoria por el bando católico en la Guerra de los 30 años frente al bando protestante. Rezar al Niño Jesús de Praga se dice que ayuda a llevar a buen puerto los embarazos y evitar problemas con el feto.
La figura del pequeño Niño Jesús mide 47 cm de altura. En realidad, el pedestal en el que se apoya tiene 2 cm y luego un núcleo de madera, al cual se le adhirió la cera que se esculpió después. Por tanto el Niño Jesús en sí mide 45 cm.
El templo de Nuestra Señora de la Victoria es uno de los grandes centros de peregrinación del catolicismo. Tras Jerusalem, el Vaticano, Santiago de Compostela, Lourdes y Fátima, es el sexto centro más importante donde acuden a rezar los católicos.
Los países de habla hispana son los que más veneran al Santo Niño debido a las misiones y la colonización, aunque también hay fieles en Filipinas, China o India. El culto a la iglesia ha crecido sobremanera en los últimos años.
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