Desplazarse por el metro de Praga es una de las mejores formas de moverte por la ciudad y la más rápida. Forma parte de la red del transporte público de Praga, y está integrado con el tranvía y el autobús. La comodidad y opciones de desplazamiento son increíbles, siendo uno de los mejores transportes públicos de Europa. No le tengas miedo, que es muy fácil de utilizar y aquí te decimos lo que tienes que conocer para disfrutarlo sin problemas.
El metro de Praga se comenzó a construir al final de la Primera República. Aunque los primeros bocetos se hicieron a finales del siglo XIX, no fue hasta 1937 cuando se comenzó a excavar la línea A. Al sufrir la segunda guerra mundial los trabajos se pararon por completo y al comienzo del periodo comunista se congeló el proyecto por falta de financiación, que no se reanudó hasta 1960, cuando el comunismo ya estaba asentado.
Las tres líneas de las que dispone el centro de Praga se han ido complementando a lo largo de los años, siendo el último tramo abierto en abril de 2015, en la línea A, desde Dejvická hasta la parada Nemocnice Motol. Ahora mismo hay planeada una línea, la cuarta o línea D, que será la primera sin conductor.
La línea C, roja, paradójicamente la segunda que se construyó, fue la que estrenó la primera en 1974 con un trayecto que cubrió desde Sokolovská a Kačerov, en el día del 29 aniversario de la liberación del ejército soviético. A las 9:19 de la mañana, coincidiendo con la entrada del ejército rojo a Praga, el entonces Secretario General del Partido Comunista en Praga, Gustáv Husák, cortaría la cinta para el viaje inaugural.
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Te indicamos cómo se validan tickets y dónde están las estaciones más cercanas.
Los paneles de decoración son de aluminio eloxado, es decir, es anodizado de tal manera que se le pueda dar color al aluminio. Sus formas cóncavas y convexas están hechas adrede, con la intención de parecer una cámara anecoica, las que se hacen para silenciar el sonido. De hecho, el diseño no es otro que intentar aplacar el ruido que hacían los vagones de fabricación soviética en su día.
El autor fue Jaroslav Otruba y la idea es que las ondas sonoras choquen de un punto a otro y se disipen, dando lugar a esos abombamientos que se pueden ver en todas las estaciones de metro antiguas.
Al ser construido durante el comunismo soviético, la mayoría de estaciones pasaron a denominarse con nombres ideológicos, por ejemplo, Dejvická, se denominó en un principio Leninová, con motivo de Vladimir Lenin, el que fue fundador de la unión soviética. En la línea roja, los nombres de Vyšehrad o Háje, se llamaron Gottwaldová, por Klement Gottwald, o Kosmonautu, en referencia a la carrera espacial.
No queda exento de anécdotas, ya que el metro se inundó durante las peores inundaciones de la historia, el 14 de agosto del año 2002, estuvo anegado durante meses. Ahora al bajar las escaleras mecánicas de ciertas estaciones, por ejemplo, Staroměstská, podéis ver una placa de hasta donde llegó el agua aquel día.
El metro está abierto desde las 5:00 h. hasta las 00:00 h. El último tren sale desde el comienzo hasta final de línea y ahí acaba su recorrido. La frecuencia de paso varía, de 2-3 minutos en máxima afluencia de viajeros a 8-10 minutos en horario nocturno, fines de semana y días festivos.
El sistema de metro de Praga consta de 61 estaciones repartidas en tres líneas que tienen una distancia total de 65,2 Km:
El transporte público en Praga va por tiempo. Existen tickets para 30 minutos, 90 minutos, 24 h. o 3 días. Hay que validarlos una vez, y sólo una vez, si los adquirimos en papel, mientras que si los adquirimos dentro de un tranvía o a través de aplicación no hace falta introducirlos en las máquinas validadoras. Estas últimas están ubicadas en la entrada a las escaleras mecánicas, o justo antes de los andenes. Tienen este aspecto:
Recordamos que si ya dispones de un ticket validado, porque has venido antes en autobús o tranvía, no tendrás que volver a validarlo, puesto que si lo haces lo invalidas. Hay que validarlos sólo una vez y empiezan a contar el tiempo que has comprado.
De la misma forma que cualquier transporte de la ciudad, el metro va por tiempo. En Praga se adquieren tickets que nos permiten utilizar cualquier medio de transporte durante un tiempo determinado. Existen tickets de 30 minutos, (el recomendado) de 90 minutos, por si hay que hacer un viaje algo más largo, por ejemplo al aeropuerto, y de 24 h. y 72 h. si queremos tener acceso completo durante toda nuestra estancia.
Eso sí, hay que acordarse de validar los tickets antes de bajar las escaleras mecánicas si lo tienes aún sin validar. Si has usado otro transporte y ya lo llevas validado no tendrás que hacer nada y podrás usarlo durante el tiempo que hayas comprado. Puedes subir y bajar todas las veces que necesites y hacer todos los transbordos que quieras durante ese tiempo.
Si sacas los billetes a través de la aplicación oficial, no deberás validarlos puesto que comienzan a contar desde que los recibes en tu dispositivo.
Los precios, hasta el 31 de diciembre de 2025 son:
Desde el 1 de enero de 2026, son los siguientes:
Es sencillísimo. Valida los tickets, baja las escaleras mecánicas y llegarás al andén. La mayoría de estaciones disponen de un andén central, y las vías a ambos lados. En los techos tendrás carteles indicativos de todas las paradas de la línea, y verás remarcado el nombre de la estación en que te encuentres. A derecha o izquierda verás la parada a la que necesites ir, lo cual te indica en qué lado deberás ubicarte de las vías.
En las estaciones con doble andén, es decir, de vías centrales, deberás ver cuál es el tuyo antes de bajar, por ejemplo en la estación principal de trenes Hlavní Nádraží. Pero antes de bajar, también tendrás indicados los mismo paneles y hacia dónde va el metro.
Por desgracia el metro aún no llega de forma directa al aeropuerto de Praga. Desde allí, una vez que llegues, puedes tomar el autobús 59, que te dejará en la parada de metro Nádraží Veleslavín, y desde allí en 10 minutos estarás en el centro de Praga.
Si vas hacia el aeropuerto puedes hacerlo al revés, llegar hasta Nádraží Veleslavín, (la que tiene siempre un dibujito de un avión) y desde allí tomar el autobús 59, que te deja en cualquiera de las terminales.
En las entradas de los metros, antes de bajar escaleras mecánicas o en los rellanos, dispondrás de máquinas amarillas que con tarjeta podrás adquirir el ticket que mejor te convenga. En tiendas de alimentación (potraviny en checo), minimarkets o kioskos también se pueden comprar sin problema y al mismo precio que en las máquinas.
Si te quieres quitar el problema y tenerlo siempre accesibles, puedes descargarte la aplicación en tu teléfono, (PID Lítačka) que te permitirá acceder en cualquier momento y lugar a la compra de los pases de transporte.
La profundidad media es de 30 a 40 metros por debajo de la superficie, y fue construido de tal manera que los túneles pueden ser usados como búnkeres y refugio de población civil en caso de necesidad. De hecho, esto era muy común durante la guerra fría. En otros lugares, como en Ucrania, esto ha hecho que la gente tenga un lugar donde poder estar algo más segura. En Praga, la estación más profunda es Náměstí Míru, situada a 53 metros bajo el suelo.
El último tren sale desde los extremos de la línea a las 24:00 h. y llega hasta el final de su recorrido. Después vuelve a abrir a las 5:00 h. lo que implica que el servicio está interrumpido unas 5 horas durante la noche. Para desplazarte, deberás usar los tranvías nocturnos que van por la superficie. Comunican toda Praga de noche, que es cuando la afluencia de viajeros es menor.
Si te pilla el revisor, la multa asciende a 1500 Kč (60€) por viajero sin un ticket validado. Si la pagas al instante, en efectivo o tarjeta, se aplica una reducción de ese importe, pasando a costar 1200 Kč (48€) por viajero sin ticket regular.
Avisamos que no van a discutir, y si te pillan por despiste sin validar el ticket, o mal validado, te pondrán la multa. Si intentamos escaquearnos llamarán a la policía y la multa subirá por el mero hecho de usar recursos públicos.
El metro es seguro a cualquier hora. La ciudad de Praga es considerada una de las ciudades más seguras de Europa. Eso no implica que desviemos nuestra atención y no apliquemos el sentido común y precauciones básicas. Pero en principio, no deberías tener problemas utilizando la red de transportes públicos de Praga.
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