El Café Louvre es una de las cafeterías con más encanto de Praga. Lugar de encuentro de personajes famosos checos, su interior lo disfrutarían ilustres como Franz Kafka o Albert Einstein. Hoy, es un lugar con mucho encanto, donde un café, un desayuno, o una partida de billar, hará las delicias de aquellos que aman las cafeterías históricas.
No nos referimos al Café del «Musée du Louvre» en París, sino al Praga café, donde los afortunados podrán tomar algo en uno de los lugares históricos de Praga. Compartir las mesas que un día Max Brod, Václav Havel o Tomás Garrigue Masaryk usaron para sus reuniones, es un privilegio para unos pocos.
Fue abierta en 1902, lo cual indica que ha vivido los periodos más difíciles de la historia checa. Desde la Primera Guerra mundial al periodo del nazismo, pasando por el Comunismo Soviético hasta llegar a nuestros días.
Una «rara avis» en Praga, sin Wifi, con periódicos de papel, sin estrés, con la única intención de que viajes al pasado mientras disfrutas de su menú del día, o simplemente un postre. Te recomendamos el Capuchino Louvre, una revista, y disfruta de un ratito para ti.
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No te pierdas sus curiosidades, y la opción de preguntar lo que quieras a los guías.
Hoy en día, Praga se ha llenado de numerosas cadenas de café famosas. Desde Starbucks, que inunda los lugares emblemáticos, al típico café Bistro, es difícil encontrar un café con solera, uno de los de verdad al que acudir cuando queremos sentir Praga.
Si te hablamos del Café Louvre es porque es una de las mejores cafeterías de Praga. Además te pilla en el centro, al lado de las Mariposas de David Černý o de la Cabeza de Kafka. Se encuentra en la primera planta del número 22 de la calle Naródní.
Abre de lunes a viernes en horario de 8:00 h. a 23:30 h. Y los sábados y domingos en horario de 9:00 h. a 23:30 h. Para incidencias, días de cierre o simplemente hacer una reserva y conocer su menú, te dejamos su web, para que directamente contactes con ellos.
Porque su atmósfera evoca al principio del siglo XX. Tiene una decoración barroca maravillosa y un color rosa pastel que lo caracteriza. Su bollería es artesanal y su comida casera. Además, no es tan caro como otras opciones.
Pues se ha puesto muy caro. Desde 2022 los precios no han parado de crecer en Praga. A día de hoy, en 2025, una taza de café con leche, (o café latte) cuesta en torno a 4 € o 100 Kč en casi todas las cafeterías del centro. Es posible que hacia los extrarradios encontremos algo más barato, pero esa es la referencia.
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