La Pilsner Urquell (en alemán) o la «Plzeňský prazdroj » (en checo), significan manantial primigenio o fuente originaria. Se trata de la marca de cerveza tipo Lager checa por excelencia. Aunque su origen se remonta a 1842, en la ciudad checa de Pilsen, actualmente es conocida a nivel internacional. Se trata de una cerveza de baja fermentación, que combina agua blanda con maltas de Moravia. Pero su diferencia más notable se encuentra en el uso del lúpulo Saaz, que proviene de Bohemia. Su nivel de alcohol es de 4,4%, pero si utilizamos los grados de azúcar, se traduce a 12 grados platos.
La mezcla original la realizó Josef Groll. La historia nos cuenta que en 1838, la gente de la ciudad de Pilsen se reunió en la plaza vieja. Se llevaron 36 barriles de cerveza de la época, y los vaciaron en el suelo. Fue una protesta contra la mala calidad de la cerveza de entonces. Los habitantes de Pilsen, para mantener fría la cerveza, cavaron 9 Km de túneles bajo el suelo de la ciudad, que posteriormente utilizó Josef Groll. El maestro cervecero de Bavaria, descubrió que se podía realizar una cerveza de baja fermentación bajo aquellas condiciones, dando como resultado la cerveza que disfrutamos actualmente.
No ha cambiado nada desde hace más de 170 años. Su receta no incluye la transformación de todo el azúcar de la malta en alcohol. Deja cierta parte dulce en la mezcla, para que su disfrute sea puro espectáculo. Es de las pocas cervezas en República Checa que se pueden consumir recién salidas de fábrica, sin pasteurizar, en las famosas tankovnas checas. (Tankova en checo).
Eso sí, si quieres descubrir el auténtico sabor de la cerveza original, no te queda más remedio que acercarte a hacer una Excursión por Pilsen y visitar su fábrica. Allí la cata te llevará a experimentar sabores cerveceros que enamoran a cualquier paladar. No obstante, en la capital hay cierto sitios que, si cierras los ojos, mientras bebes, casi transportan hasta el origen mismo de este tesoro líquido de los checos.
La probamos en nuestro tour de la cerveza
Descubre parte de su historia con nosotros y disfrútala.
Lo primero es lo primero. La jarra oficial (porque hay una oficial para cada marca comercial) para beber Pilsner Urquell, es la que aparece en la portada de este artículo del blog. No hay otra. La puedes pedir grande (0,5 l.) o pequeña (0,3 l.), pero es la que es. Eso sí, en sitios específicos puedes solicitarla de formas bien curiosas.
Puedes decantarte por una»Mleko» (o leche en checo), en la que servirán un dedo de cerveza y el resto es espuma. Cuidado, la mayor parte del alcohol se encuentra en esta espuma, con lo cual si te unes a una mesa en la que los comensales ya llevan tiempo bebiendo pintas y te quieres poner a su nivel de «diversión», lo puedes alcanzar más rápidamente con una Mlíko o Mleko. Dicen que también es para disfrutar mejor el lúpulo, aunque vete a saber…
Puedes pedirla normal, (jedno pivo prosím) también conocida como «Hladinka«, aunque si quieres un termino medio entra las dos anteriores se puede pedir la «Šnyt«. Incluso, si eres de probar cosas algo diferentes, pídete una «Řezaný«, que es una mezcla entre rubia y negra en la misma jarra, donde se ve perfectamente la rubia en la base y la negra en la mitad superior. Eso sí, en las mesas checas, siempre, SIEMPRE, hay que usar el posavasos.
En la mayoría de restaurantes checos se puede consumir esta cerveza, pero no en todos de la misma forma. Los reconocerás por el sello que aparece anunciando la cerveza desde las fachadas de los bares. Si se quiere disfrutar de esta cerveza, para que se aprovechen todas sus cualidades y nadie salga decepcionado, recomendamos las tankovnas. Y ahí van nuestras recomendaciones en Praga para beber cerveza Pilsner Urquell:
Es la cadena de restaurantes oficial. Hay varios repartidos por Praga, aunque por el centro te recomendamos dos, el de la calle Dlouha, muy cerca de la Plaza Vieja, y el de la calle U Bílé kuželky, al cruzar el Puente de Carlos en Malá Strana. Curiosos son los baños de caballeros.
Al lado de nuestro punto de encuentro oficial. Tiene parte de arriba para tomarse una rápida antes de los tours, o un restaurante con mesas grandes para grupos numerosos. Además, buena gastronomía, pero cuidado con pagar en otra cosa que no sea moneda local.
Sí, en esa Casa Municipal, pero no entres en el restaurante caro. Justo a la salida del metro de Náměstí Republiky, en un lateral de la calle U Obecního domu, (es tan chiquitín que te lo pasas) tómate una que está riquísima.
La casa del Verdugo Jan Mydlář. Con mesas de madera (incluso algunas al exterior) es muy cómodo para quedar, está casi casi en la plaza de Franz Kafka, en frente del ayuntamiento nuevo.
Los enlaces de reserva del tour son de afiliado y pueden reportar un beneficio económico a 3BTours. Por ello mismo, la oferta y precio pueden variar o haber falta de disponibilidad.
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