La Plaza de San Wenceslao es una de las grandes avenidas en Praga. A modo de boulevard, la calle recorre desde la linde de la ciudad vieja, la calle Na Můstku, hasta el Museo Nacional de Praga. Merece la pena que la camines en tu viaje, puesto que pasarás por uno de los lugares más emblemáticos de Praga. Centro neurálgico de la Ciudad Nueva, te animamos a visitarla con nosotros.
La plaza, visualmente la más grande de la ciudad de Praga, tiene 680 m. De largo y unos 60 m. De ancho. Fue donde se ubicó el antiguo mercado de caballos durante el reinado de Carlos IV, pero fue rebautizada por los checos, durante el despertar nacionalista del siglo XIX, como San Wenceslao por ser el patrón de los checos.
La Plaza Wenceslao ha sido testigo de los grandes acontecimientos del siglo XX. En la estatua ecuestre de San Wenceslao, Alois Jirásek proclamó la República Checoslovaca. En el mismo sitio, Jan Opletal y sus compañeros fueron ajusticiados durante la Segunda Guerra Mundial. La Primavera de Praga vio como los tanques soviéticos invadieron su superficie, o Jan Palach se inmoló como protesta.
Hoy en día la están reformando para que se convierta en completamente peatonal. Que la podemos pasear sin restricciones y que los tranvías vuelvan a recuperar sus antiguas rutas. Nosotros te invitamos a conocerla porque la recorremos en nuestros tours.
Cónocela en el tour de la parte vieja
Su grandeza, arquitectura y su historia, a diario si te vienes a la ruta.
La plaza tiene muchos accesos. Lo mejor es llegar en metro, puesto que tomando cualquiera de sus líneas llegaremos. Las paradas de Můstek (líneas A y B) (verde y amarilla) o Muzeum (líneas A y C), (verde y roja) os dejaran en ambos extremos. Además, es cruzada más o menos en el medio por las líneas del tranvía, pudiendo llegar con el tranvía 3, 5, 6, 9, 14 o 24.
Cierto que lo más importante que ver es el Museo Nacional, pero también tenemos la Galería Lucerna, con el caballo al revés de David Černý, el Grand Hotel Europa, recientemente restaurado, o a su lado el Hotel Meran. Y no sólo monumentos e historia, ya que ahora es una gran calle comercial, con el Primark, New Yorker, las grandes librerías checas como Luxor y comercios varios.
Los grandes clubes nocturnos también hacen acto de presencia, el ambiente que tiene este escenario, sobre todo de noche, es espectacular.
En la Plaza de San Wenceslao tienes el Museo Nacional, el Hotel Jalta con el búnker, el Grand Hotel Europa, el Hotel Meran y el Edificio Koruna. En la parte sur, la Galería Lucerna, con el el Caballo al Revés de David Černý y los ascensores Paternoster, o los antiguos grandes almacenes de zapatos Baťa.
Si tu intención es ir de compras, te recomendamos el Primark, o si vas a salir de noche tienes varias opciones, desde el restaurante Vytopna (el que trae las bebidas en trenes), discotecas como el Nebe, o Dúplex, e, incluso Cabarets, como el Hot Peppers, para ver su espectáculo.
Si hay que elegir un lugar en Praga que no te puedes perder es la Plaza Vieja de Praga. Aunque la Plaza de San Wenceslao es muy famosa, la que consideramos la plaza más importante de Praga es la Plaza de la Ciudad Vieja. Allí encontrarás el Viejo Ayuntamiento de Praga con el Reloj Astronómico o la Iglesia de Nuestra Señora de Týn.
En la Plaza Wenceslao y cercanías, encontraremos la zona roja de Praga. Llena de Cabarets, como el Hot Peppers, el Darling Cabaret o Atlas, son lugares que ofrecen un espectáculo de chicas. Te puede tomar una cerveza mientras bailan. En República Checa la prostitución está legalizada y si alguien quiere ir más allá de una cerveza puede acudir a este tipo de servicios.
Muchos de sus edificios están construidos en Art-Nouveau, o lo que aquí se llamó Secese. La idea de que la arquitectura sea decorada con elementos naturales o relacionados con la historia checa hace una mezcla preciosa de estucos, balcones y estatuas que son obras de arte casi individuales. Crean un conjunto hermoso y composiciones orgánicas, con materiales como el hierro forjado o vidrios de colores.
En muchos lugares, como en España, se conoce como modernismo. En República Checa uno de los máximos exponentes de este movimiento artístico fue Alfons Mucha.
Se puede pasear como en cualquier parte de Praga. Hay mucho ambiente nocturno ya que es la zona donde se encuentran los casinos, clubs de noche y algunas discotecas. No por ello es una zona peligrosa como comentan algunos. Hay establecimientos de comida rápida y algunos restaurantes.
Es una zona habitual de paso, reuniones de grupos de amigos y de acceso al centro de Praga, así que no lo dudes y vente a conocerla.
Su grandeza, arquitectura y su historia, a diario si te vienes a la ruta.