Ahora que entramos en periodo estival, conocer un poquito más en profundidad las costumbres navideñas checas nos puede servir de ayuda para nuestra visita a Praga. Nos mimetizaremos con el ambiente y seremos uno más, además de que no nos llevaremos ninguna sorpresa en ciertas situaciones. Si vienes a la ciudad más bonita de Europa prepárate, hay tradiciones para dar y tomar.
Sí, has oido bien. Los checos piensan que el día de nochebuena hay que ayunar hasta la hora de la cena. Hemos de entender que los horarios checos son diferentes a los de los castellano hablantes. Mientras nosotros tendemos a cenar a partir de las 21:00 h, o muchas veces mucho más tarde, los checos suelen realizar la última comida del día en torno a las 19:00 h. Son horarios centroeuropeos normales aunque no estemos acostumbrados.
Se dice que si ayunas hasta el comienzo del banquete, hasta que salga la primera estrella en el firmamento, verás (imaginamos por el hambre) un cerdito de oro. En tal caso estarás lleno de abundancia durante el año siguiente, siendo un símbolo de prosperidad eslava.
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Te informaremos de algunas de estas curiosas tradiciones si visitas Praga en Navidad
Las cenas navideñas checas están marcadas por dos platos habituales. Uno es el típico Řízek o schnitzel de pollo o cerdo, es decir, la típica milanesa (filete empanado) con ensalada de patata (la cual puedes degustar kilos y kilos porque en todas las casas es exagerado) pero algo más típico checo es cenar carpa esa noche.
Por ello, durante los días previos a la cena de navidad, se pueden ver por las calles puestos con pequeñas piscinas llenas de carpas para que las degustemos fresquitas. Allí mismo se pueden adquirir, aunque en lo personal a no nosotros no nos gusta demasiado su sabor. Incluso hay quien dice que guarda las carpas en la bañera para que se conserven hasta la cena… Vete a saber, pero muy higiénico no creemos que sea.
Las esquinas de la mesa hay que decorarlas con ciertos elementos durante la cena de Navidad. En una habrá una hogaza o barra de pan, que representa la comida del año siguiente. En otra se coloca unas ramitas de paja, para tener una abundante cosecha. En la tercera se colocará dinero, para que no nos falte, y la última estará dedicada a comida para las mascotas.
Ojo, que eso no es todo. También hay que poner un plato y cubiertos de más, por si llega algún viajero o invitado con el cual no contamos. Es curioso ver cómo cenas con un sitio vacío, pero nunca se sabe quién puede acudir a última hora. Y por cierto, en cada plato debe haber una manzana. Sigue leyendo y te contamos el porqué.
Sabiendo que es una de las comidas típicas en Navidad, podemos colocar ciertas escamas bajo los platos de los comensales. Muchas veces se ponen monedas también con el mismo fin, traer abundancia y aumentar la economía del siguiente año.
Tradicionalmente después de cenar se puede ver a los checos cortando una manzana de forma transversal, para ver qué perfil tiene el tallo de la misma. Si al hacer el corte vemos una estrella de 5 puntas ese año estará lleno de salud y si por el contrario se aprecia una cruz, no tendremos tanta suerte.
Aunque parezca una tontería es muy divertido para los niños porque están pendientes de los cortes de todos los comensales.
Antaño era típico también tener un vaso de leche al final de la comilona. Se contaba que nadie se podía levantar hasta que la última persona que estuviera en nuestra mesa sentada se lo bebiera. De lo contrario a la siguiente reunión no estarían todos los presentes. Muchas veces esto se ha sustituido por simplemente tomar un café con leche.
Otra de las costumbres antiguas era dejar un hacha en el suelo y todos los miembros de la cena tenían que pisarla antes de sentarse para que al siguiente año no tuvieran dolor de piernas.
Visites la casa que visites siempre hay galletas. Preparar galletitas de Navidad, decorarlas o bañarlas en chocolate es una actividad que muchas veces se hace en familia. Y luego, claro está, nos las comemos. De plátano, vainilla, mantequilla, mermelada, nueces o de jengibre. Hay tantas variantes que se nos hace la boca agua.
Es súper típico hornearlas, compartirlas, intercambiarlas entre familiares o regalarlas. A casi todo el mundo le encantan las galletas navideñas.
Corres el riesgo de tirar la felicidad de ese día, con lo cual hay que esperar al día siguiente al de Navidad, y nunca, bajo ningún concepto hay que lavar ropa para no tener que tenderla. Si rompes esta última recomendación se dice que un familiar se colgará y se ahorcará en exactamente un año y un día.
Se dice que fue el árbol del cual se sacó la madera para construir la cruz de Jesucristo. Cuando murió, el árbol se secó por vergüenza. Por ello se cuenta que todo el que pase por debajo ha de mostrar bondad y amor, dándose un beso. Si se realiza este acto, las chicas no quedarán “secas”, pudiendo ser fértiles durante más tiempo.
Verás ramitas de muérdago colgadas en muchos lugares, cafeterías, hoteles o en la propia plaza vieja, esperando que los transeuntes reciban la bendición bajo sus hojas. Así que ya sabes, si te piden un beso, es para aumentar natalidad, que hace falta.
Como lo oyes. Muchas familias checas sacan un recipiente metálico lleno de agua al final de la cena. Con una vela y una cuchara, funden un poquito de plomo que vierten al recipiente. El rápido enfriamiento del metal líquido hace que se formen ciertas figuras. Dependiendo de la forma que nos toque, sabremos a qué nos deberemos enfrentar al año siguiente.
Así que ya sabes, si quieres hacer de pitonisa o de mago, incluso hay otra versión colocando velas en cáscaras de nuez. Se prende una por comensal y se dejan en la bañera. Aquellos que floten más cerca del centro tendrán un camino más largo por recorrer que los que estén en los bordes. Curioso cuanto menos.
Hace muchos años las mujeres solteras se disponían en la puerta del gallinero y daban un golpe. Si las gallinas respondían, implicaba soltería un año más. Sin embargo, si el que respondía era el gallo, el casamiento estaba a la vuelta de la esquina. Una versión más reciente se hace con zapatos. Enfrente de la puerta se colocan las niñas con un zapato en la cabeza y lo hacen girar. Si la punta acaba señalando a la puerta, acabará encontrando marido y si es el tacón, un año más en casa de los padres.
Las hay que tienen más de un pretendiente, pero es fácil, todo se soluciona con manzana y cerillas. Se introducen cerillas en la manzana, según el número de pretendientes y se prenden todas a la vez. La que dure más será el amor de su vida.
Sabemos que las condiciones meteorológicas en República Checa son algo más grises que, por ejemplo, en España o Latinoamérica. Los agricultores suelen colocar, en una barrica de agua, doce corazones de manzana. Aquellos que floten sobre la superficie será el número de meses secos que se podrán disfrutar ese año.
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