Si caminas las calles de Praga, descubrirás más de una creación de David Černý. Curiosas, desafiantes, modernas, dinámicas o rarísimas, son los adjetivos que normalmente se escuchan cuando uno observa su obra. No te pierdas ninguna, porque te explicamos todas las que se encuentran en la capital checa.
Nacido el día de Navidad de 1967, David Černý es un escultor checo, contemporáneo, de renombre y con una obra increíblemente extensa. Reconocido internacionalmente, sus esculturas decoran varios países, pero la mayoría de su arte se encuentra expuesto en la ciudad de Praga.
Su obra se enmarca principalmente en hechos políticos, religiosos o históricos dentro la propia Praga. Con un carácter marcadamente crítico, sus principales creaciones acercan la historia de su país natal a todo aquel que quiera contemplarlas.
No hay más que recorrer los rincones de la ciudad, para ir encontrando sus tesoros escondidos y esas curiosidades que sin duda le aportan, si cabe, más magia a una ciudad de por sí repleta de monumentos.
Pregúntanos durante cualquiera de las rutas, ya que incluimos sus obras en los tours
Te contaremos la historia de algunas de estas obras
Las obras de David Černý las tiene repartidas, en su mayoría, por la superficie de Praga. No obstante, hay algunas que ya se han retirado y nos enfocamos en aquellas que se han quedado expuestas como permanentes en la capital checa.
La información que damos es nuestra versión e interpretación de las mismas, ya que el autor nunca desvela una explicación concreta de sus esculturas.
Originalmente Prouk, esta obra delante del museo de Franz Kafka es bien curiosa. Dos hombres frente a frente, orinando sobre el mapa de la República Checa. Con partes móviles, su dinamismo hace mover las caderas y zonas nobles, mientras de forma continua se observa la micción sobre las tierras de Chequia.
Con varias teorías, la más plausible es que tenga relación con el nazismo y el comunismo soviético, ya que ambos movimientos despreciaron a los checos durante el siglo XX y sea una representación bien gráfica del sentimiento de los que lo vivieron.
Primera estatua que hizo David Černý. Anteriormente había pintado de rosa un tanque del Comunismo Soviético, pero su primera creación original es este coche sin ruedas, pero con piernas en su lugar. Ubicado en los jardines del Palacio Lobkowicz, en lo que ahora es la embajada de Alemania, representa a aquellos que abandonaron sus vehículos a escasas semanas de la caída del Muro de Berlín.
Más de 4000 personas refugiadas en tiendas de campaña fueron testigos el 30 de septiembre de 1989, de cómo el primer ministro de la Alemania Federal, Hans-Dietrich Genscher, salió por el balcón en uno de los discursos inacabados más famosos de la historia a comunicarles a aquellas personas, que volverían a su casa a ver a familia y amigos. Su nombre, Quo Vadis significa literalmente; ¿A dónde vas?.
Aunque también se pueden ver subiendo la Torre de televisión de Živkov, los más famosos están situados en los alrededores de la Galería de Kampa. Su nombre, Miminka, se traduce literalmente como bebés. No tienen cara y en su lugar poseen código de barras.
Los tres, pueden representar la creación de la República Checoslovaca de 1918. La unión entonces de las tierras que ahora son checas, las eslovacas y lo que en su día se denominaron los sudetes alemanes, crearon la primera república en busca de su identidad. De ahí que aún no tengan rostro y se represente ese inicio de la actual idiosincrasia del país.
En el mismo sitio donde Václav Havel estrenó sus primeras obras de teatro, el Divadlo Na Zabradlí, se encuentra una especie de feto boca abajo bajando de una tubería. Si pasamos de noche, veremos como incluso por dentro se puede ver una luz roja que late como si fuera un corazón.
Es un homenaje al que fuera primer presidente checo, puesto que aquellos escritos desembocaron en la Revolución de Terciopelo, que llevó a la caída del régimen comunista soviético, esto a la aparición de la democracia y con ella el nombramiento de Václav Havel como presidente electo del país. A pesar del fallecimiento de Havel en 2011, su corazón latiendo representa el latido del actual espíritu democrático de los propios checos.
Justo en el Divadlo Na Zabradlí, junto a Embryo, se puede ver una placa conmemorativa al mismísimo presidente Václav Havel. En ella, representado quedan sus costumbres de fumador empedernido, con su cenicero y sus colillas, un bote de tinta derramada con su pluma sobre el mantel de la mesa y su café en vaso.
Hay una carta que indica desde cuándo fue presidente en tierras checas (1989-2003) y sus primeros pasos como dramaturgo desde 1960 a 1968. Además, ¿Sabías que Václav Havel firmaba siempre sus cartas con un corazón? Por ello en la placa hay uno en la esquina inferior derecha, para que no se nos olvide.
El busto de Kafka que da vueltas se ha convertido por derecho propio en uno de los grandes atractivos de la ciudad de Praga. A las puertas del centro comercial Quadrio, se colocó en 2014 la que puede ser la estatua más famosa de la capital checa, conmemorando a su escritor más famoso, que vivió entre 1883 y 1924. De ahí las 42 láminas móviles, siendo su creación más dinámica hasta la fecha.
A cada hora en punto y durante 15 minutos, cada segmento rota en un sentido u otro, a veces individualmente o en conjunto, representando la transformación continua que el autor de la metamorfosis propone en su novela corta. No te la pierdas, porque es uno de esos lugares que visitar a cada hora en punto, como el reloj astronómico.
Posadas sobre el centro comercial MAJ, construido durante el comunismo soviético y en un estilo brutalista, su remodelación en julio de 2024 hizo que David Černý tuviera la oportunidad de colocarlas. De la misma forma que las mariposas se van posando de flor en flor transmitiendo el polen, sobre las salvias por ejemplo, estas mariposas con cuerpo de avión, pertenecen a un caza Spitfire de la aviación británica, que en su día surcaba los cielos sembrando de esperanza a los civiles en tierra.
Son dinámicas puesto que van moviendo sus hélices y las alas, que también están formadas por el fuselaje de aquellos aviones. Si nos fijamos de noche, las alas tienen luces led iluminando con tres colores las mismas. Son el rojo, el azul y el blanco, los colores de la bandera británica y también la checa. Algo más extenso lo puedes leer aquí.
Aunque no es común conocer esta estatua, es curioso ver como en el parque empresarial BB Centrum de Praga 4, cerca de la autopista, se encuentra empalado sobre un mastil un Porche 911 opalescente, formado por once segmentos que se mueven como si fuera la larva de un escarabajo.
Ferdinand Porche fue checo, y perteneció al partido nacional de los sudetes alemanes. De hecho, fue el creador del famoso Beetle o escarabajo, un encargo del mismísimo Adolf Hitler para hacer un coche para el pueblo. Es más, es la traducción literal de la palabra Volkswagen.
En plena calle Husova podremos observar un hombre colgado de un brazo agarrando una viga. Se trata del mismísimo Sigmund Freud, que a pesar de que mucha gente cree que fue austriaco, nació en lo que es la república checa, en su parte sur, concretamente en la ciudad de Příbor.
Fue muy polémica porque parece una persona a punto de caer. Fue instaurada en su lugar actual en 1997, aunque se creo un año antes. Recibe el nombre de Viselec y representa al padre del psicoanálisis debatiendo con sus dos personalidades. Una de sus manos se agarra a la viga, tiempo pasado que siempre fue mejor, y la otra la mete en el bolsillo como aceptando lo inevitable, la caída hacia el futuro que está por venir.
En contraposición a la estatua de San Wenceslao en la Plaza de San Wenceslao, el caballo al revés está colgada mediante cuerdas desde el techo de la Galería Lučerna. Es un mero recordatorio de que todo lo que representaba la estatua de la plaza está muerto.
Si aquella gritaba a los cuatro vientos mediante el patrón de los checos que el imperio, el catolicismo y la casa Habsburgo protegían al pueblo checo, esta es todo lo contrario, ya que el caballo está muerto, con su lengua fuera y el propio Wenceslao sentado sobre su panza sin actitud heróica.
Creada para el festival de la luz en Ámsterdam, fue instalada en Praga para el festival Signal que se celebra en octubre. Fue ubicada debajo de la Casa Danzante aunque su nueva ubicación se encuentra en la residencia Waltrova, al igual que su obra Pegasus.
Representando una persona en movimiento, casi acelerado como si fuera un superhéroe, representa el ritmo de vida alocado provocado por las nuevas tecnologías y la propia evolución del ser humano. Mide casi 4 metros de altura y sus efectos dinámicos están realizados por iluminación.
Conmemorando a la empresa Walter Engines, fabricante de motores de aviones, responsable de una famosa frase “Un caballo de potencia por libra”, se realizó en 2017 para colocar en las cercanías de los terrenos donde se encontraba su fábrica, en la actual residencia Waltrovka.
Su motor más famoso fue denominado “Pegasus”, referido a la mitología griega, lo cual queda aquí representado en estas creaciones mitad caballo y mitad motor de avión cuyas hélices dinámicas se mueven. Se pueden visitar si bajamos en el metro Jinonice, pero también se ha expuesto una escultura similar a la entrada del aeropuerto de Praga, en la Terminal 2, zona de salidas por si quieres verla al volver a casa.
Frente al centro de Fotografía checo, David Cerny instaló una estatua de 12 metros de altura lleno de “ojos”, creados a través de diferentes cámaras y las patas de un trípode. Su significado se remita al avance tecnológico del campo de la fotografía en las últimas décadas con varias lentes y marcas reales. Desde Nikon a Canon, pasando por una réplica de la Leica que se envió en su día a la luna.
Su nombre proviene de la novela de ciencia ficción “El día de los Trífidos” de John Wyndham. El autor hace una crítica al momento en que vivimos lleno de cámaras y estímulos audiovisuales. Que sepas que en ciertos momentos se hacen fotografías a los transeuntes al azar. Es más, a su lado hay tres televisiones que van exponiendo las mismas a todo aquel que se acerca a conocer a este “Gran Hermano”.
Una especie de cubículo de dos pisos con forma exterior de perro robot cibernético al cual podemos entrar, ya que es una vinoteca con capacidad para 40 personas. Aquí se informa de los últimos avances tecnológicos en robótica y cibernética, mientras podemos degustar un vino que se nos sirve, incluso, por un brazo robótico y despachado por una cinta transportadora.
Se encuentra al lado de Trifot, en la estación de Nové Butovice, complementando al proyecto de la promotora Trigema en la construcción de 2000 pisos nuevos en la ciudad de Praga, representando la arquitectura del siglo XXI.
En 1991 David Černý pintó un tanque de rosa en la Plaza Kinsky. Concebido como un monumento a la liberación de Praga por el ejército rojo, fue su primer acto reivindicativo al estar en contra del régimen comunista soviético. No obstante, al cumplirse 50 años de la Primavera de Praga, el autor de aquel tanque rosa colocó el torso de un tanque soviético enterrado en el suelo como conmemoración histórica de la aparición de los tanques del pacto de Varsovia.
Planeada por sólo unos días, la municipalidad aceptó dejarla allí en exposición permanente desde 2018. La idea de la tiranía rusa expresada a modo de tanque ha llevado a que durante el conflicto ucraniano, dicho tanque haya aparecido pintado de azul y amarillo, los colores de la bandera ucraniana.
Recorrer la Isla de Kampa nos revelará muchos secretos, porque no sólo están los bebés, sino que podemos encontrar la Mlýnská kavárna, o la Cafetería del Molino. Allí, en su interior, encontraremos una barra de bar, regalo de David Černý, que hizo con resina epoxi y numerosos elementos de la gente del barrio de malá strana.
El lugar es muy atractivo, y tiene muy buena cerveza, perfecto para un momento de descanso viendo las numerosas estatuas de este artista.
En el centro cultural MeetFactory, donde convergen la música, el teatro y el arte, se pueden ver colgando de la fachada principal dos coches colgados, rojos, como si fueran hechos de carne desgarrándose clavados sobre la antigua fábrica de cristal en el barrio de Smíchov, a través de unas agujas gigantes.
El juego con su traducción del nombre en inglés nos da la pista, (un punto de reunión de gente, y también «meat», que se pronuncia igual, como carne) siendo la protesta de David Černý de la representación de la auto-civilización, donde algunas sociedades se reúnen en este tipo de sitios para convertirnos en civilizados. Él mismo fundó este lugar en el año 2001.
En realidad se trata de dos cuerpos en forma de “L”, sin cabeza, como apoyados contra la pared y completamente desnudos. Lo curioso es que tienen 5 metros de altura y poseen una escalera para que podamos “meter” nuestra cabeza por su ano. Sí, hay que meter la cabeza en el culo o nos perderemos parte de la gracia de la estatua. De hecho, zadky significa «diana», así que literalmente hay que «hacer» diana.
Da igual qué culo elijamos, ya que ambos muestran lo mismo. Una vez arriba se ve un video de cómo el expresidente checo Václav Klaus y el exdirector de la Galería Nacional de Praga, Milan Knížák, se alimentan mutuamente con gachas de avena. Se trata de una sátira del momento político vivido por los checos en el año 2003. Por desgracia, de momento no se puede visitar. Está instalada, pero la Galería Futura, que es donde se encuentra, cerró tras el Covid en 2022 y no ha vuelto a reabrir sus puertas.
También conocida como la mujer gigante de Karlín, en la mitología Lilith es la primera esposa de Adán, expulsada por Dios del paraíso por no someterse a la autoridad masculina. Considerada una mujer rebelde, es una representación de la sexualidad femenina y símbolo de liberación y poder de la mujer.
Mide 24 metros de altura y pesa 35 toneladas. La casa de alquiler Fragment, del grupo Trigema también es dinámica y gira su cabeza periódicamente. Se pretendió representar la independencia e igualdad de la mujer. Además de Lilith, se puede ver cómo se sostiene la creación arquitectónica de la calle Sokolovská por una pierna y una mano enormes.
Věra Čáslavská fue una medallista checa ganadora de 7 medallas olímpicas, siendo una de las máximas representantes deportivas nacionales en la modalidad de gimnasia, ganando en todas las disciplinas a nivel individual, e, incluso ganando el oro en dos juegos olímpicos consecutivos.
Originalmente colocada en la Casa Checa para los juegos olímpicos de París, actualmente se ha ubicado en las cercanías del palacio Tyršův, que fue la sede principal de la Asociación Sokol en tierras checas, dedicados al deporte y educación física, en un movimiento importantísimo para el nacionalismo checoslovaco del siglo XIX.
De acero inoxidable y con 6 metros de altura, a día de hoy se puede observar en una de las laderas del campo de golf de Hostivař, aunque una versión más temprana de la estatua fue colocada en pleno centro, en la convergencia entre las calles Masná y Dlouha, hasta que fue retirada por las autoridades.
Se trata de una mujer embarazada, desnuda y con sus manos en la cabeza, en actitud desesperada. Es una llamada a la bajada de la natalidad de los checos, indicando que se reproducen muy poco.
Creado para los juegos olímpicos de Londres en 2012, este típico autobús británico con brazos se denomina London Booster, y siendo como la mayoría de sus creaciones, dinámica, este bus de dos pisos rojo realiza flexiones como un deportista más.
Si quieres verlo no te lo pierdas entre las 15:00 y las 15:30 en el parque infantil Klikpark en la zona de Chodov. Está junto a la sede de Agrofert y su “entrenamiento” se realiza siempre y cuando las condiciones climatológicas lo permitan.
Adornando la parte superior de la fachada del palacio Deymovský, en las cercanías del Teatro Nacional, podemos ver a tres mujeres realizando diferentes actividades. La figura central se encuentra de pie mientras sujeta un escudo de armas, la mujer de la izquierda está tumbada sujetando un rifle y la de la derecha se encuentra sentada mientras disfruta de una jarra de cerveza.
Una sátira a lo que es más importante para los checos. Aman profundamente a su patria, en la parte central, pero les cuesta levantarse en armas para defenderlo y prefieren beber cerveza.
En la calle Strakonická 1, en la zona de Praha 5, que alberga numerosas creaciones de David Černý, se encuentra la sede principal de este mercado abierto en 2010. Creado como una tienda con cafetería, poco a poco fue incluyendo cosas, como una panadería, pastelería, frutería o carnicería. Incluso abrieron el restaurante Tržnica, que hace que el ambiente fluya a cualquier hora del día.
Sobre las vigas de la nave principal, se pueden ver a personajes disfrutando de la comida o situaciones ordinarias. Es más, uno de esos personajes es el propio autor de la obra. Sus cabezas se mueven como si tuvieran vida, la que se le ha dado al propio mercadillo.
Sobre el dintel de la Biblioteca de Václav Havel, en el edificio nuevo anexo al Palacio Deymovský, muy cerquita de su otra obra, las tres mujeres, se encuentra otra mujer tumbada, a la entrada, cuyas formas están hechas con letras unidas en diferentes tamaños.
Sólo usando las letras del apellido del que fue el Presidente checo más importante, H-A-V-E-L, fue colocada en 2021 para realizar una conmemoración histórica a la labor de divulgación democrática a través de las letras, ya que antes de su cargo público fue un gran escritor.
Si paseas por el Monasterio de Strahov, puedes desviarte un momento hacia el estadio, ya que verás en las cercanías una especie de tractor rosa, modelo Zetor 40, con una de las ruedas en forma de candado y completamente invertido.
Es una conmemoración de los 40 años de un grupo punk checo famosísimo llamado «Visací zámek», que se traduce como la «Banda Candado». Sus orígenes se produjeron en las cercanías del estadio de Strahov, y una de sus canciones más famosas es «Traktor».
En el año 2020, David Černý colocó en Řeporyjské náměstí una conmemoración histórica al ejército de liberación ruso, dirigido por el general ruso Andrej Vlasov, que ayudó en la liberación de Praga durante los últimos días de la segunda guerra mundial.
En lo alto de un mástil, se encuentra un pequeño tanque soviético. Las intenciones democráticas de las tropas de la ROA llevaron a cambiar de bando varias veces a sus soldados, que participaron activamente en la expulsión de los soldados nazis de la capital checa. Aquello supuso una pequeña ayuda (de ahí el pequeño tanque) para finalizar el periodo nazi en tierras checas. En frente del mástil, además, se colocó una placa conmemorativa.
David Černý no sólo tiene obras expuestas en Praga. Las tiene en más partes de la República Checa, como en Liberec o Pilsen, y en más partes del mundo como la de David Lynch en Estados Unidos. No obstante, hay muchas de sus creaciones que han sido retiradas, reubicadas, o simplemente no han llegado nunca a ser expuestas. Por ello nació la idea de crear un museo del autor.
Justo en frente del Meetfactory, en la zona de Smíchov, podrás ver el llamado Musoleum. Cuatro plantas dedicadas a proyectos, bocetos, obras menos atractivas y cosas que ya no podrás ver en otro sitio. Nos referimos, por ejemplo, la obra de 2015, cuando el escultor colocó una mano haciendo una peineta hacia el castillo de Praga, que está puesta en la azotea del museo. Si quieres verlo, es más que curioso.
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