Te presentamos las Torres de Praga. Una ciudad llena de magia, que sin tener rascacielos es denominada la Ciudad de las 100 Torres. Campanarios, Peajes, Miradores o de Telecomunicación, el paisaje de Praga está lleno de esos torreones elevados hacia el cielo. Aquí te las nombramos todas para que conozcas la también llamada, Ciudad de las mil agujas.
La mayoría de los grandes baluartes de Praga son visitables. Si te gusta subir a las torres, ver las vistas desde lo alto, aquí tendrás muchas opciones. Desde los puestos de peaje de los puentes, a las atalayas antiincendios, pasando por las torres de las iglesias más famosas, las Torres de Praga están en todas partes por la superficie de la capital.
Nosotros te damos una introducción y Opiniones de Torres de Praga a visitar, para que elijas con cabeza y la que más te guste. El operador o agencia que lleva las visitas es la propia municipalidad, lo cual hace que tengas que desplazarte hasta el monumento la mayoría de las veces, aunque algunas entradas se pueden sacar online. Esperamos que nuestros consejos y reseñas te ayuden.
Nos cruzamos con varias en la ruta por el Castillo
Contémplalas con todo su esplendor
La mayoría de las Torres de Praga se ven muy homogéneas. Parece que se han diseñado de una forma muy concreta, que muchas de ellas atienden al mismo diseño y tiene mucho sentido. A finales del siglo XIX, un arquitecto llamado Josef Mocker se encargó de unificarlas. Diseñó unas cubiertas muy particulares, que parecen recién sacadas de un cuento de hadas.
Por ello, las Torres de Praga actuales nos evocan una Praga de cuento. Muchas de ellas pertenecen a iglesias y no son accesibles al turista. Aquí nos ceñimos a mostrarte aquellas a las que sí puedes acceder y disfrutar por dentro:
Construida en 1475, representa la entrada triunfal de los Reyes de Bohemia hacia el Camino Real o de la Coronación. Es la entrada principal de la antaño muralla que cercaba la Ciudad Vieja de Praga. Fue diseñada por Matías Rejsek, y su nombre se debe a que fue almacén de pólvora durante la guerra de los siete años.
A veces conocida como la Torre Negra, por su aspecto, es posiblemente la torre de Praga más conocida. Tiene un mirador a 44 metros de altura para sacar una buena foto y una exposición de las diferentes torres de Praga. Si quieres saber más, aquí te dejamos un artículo completo. Por cierto, su nombre en checo es «Prašná Brána«, que en realidad se traduce como la Puerta de la Pólvora. Muy cerca está el punto de encuentro de salida a las excursiones, como el Campo de Concentración de Terezín.
Construida a imagen y semejanza de la Torre Eiffel de París, la Torre mirador de Petrin fue levantada por el Club de Turistas checos tras ver en la capital francesa cómo se construyó la torre parisina. Acero y roblones erigieron la torre en mitad de la colina como lugar para contemplar las vistas, aunque luego fue usada ciertos años como torre de televisión.
Se estrenó en la Exposición Provincial del año 1891, y se puede visitar. Eso sí, si quieres subir en ascensor hay que pagar un precio extra, que no nos parece bien. De todas formas te pasamos aquí todos los datos, porque ya hablamos de ella en las cosas que ver y hacer en Praga. Eso sí, te avisamos que el Funicular de subida a la colina de Petřín está restaurándose y se encuentra fuera de servicio.
Famosa por los Bebés de David Černý que recorren los 216 metros de altura, es la torre más alta de la ciudad. Fue levantada en 1962 durante el comunismo soviético como edificio insignia para ser la Torre de Telecomunicaciones de Praga. Está fuera del centro y tiene un hotel y un restaurante en lo alto, por si te animas a acercarte.
Eso sí, fue votada en 2010 como la torre más fea que existe en la capital, ya que desde lo lejos parecen tres platillos volantes pinchados por dos palos. Llegar es muy fácil ya que está cerca del metro de Jiřího z Poděbrad en la línea A (la verde), una de nuestras zonas favoritas de Praga. Si quieres subir, puedes comprar su entrada aquí.
La famosa Torre del Reloj Astronómico está ubicada en el antiguo Ayuntamiento en la Plaza Vieja de Praga. Lugar de paso imprescindible si visitas la capital, te recomendamos no sólo ver el espectáculo del reloj, sino subir a ver las vistas que son maravillosas.
Tiene ascensor, rampa perimetral que recorre sus caras interiores y te lleva hasta la cima para hacer unas fotografías espectaculares de Praga. ¿Una recomendación más? saca la entrada conjunta para la visita guiada por los interiores del ayuntamiento, subirás a la Torre y bajarás a los subterráneos de Praga. Además, si la compras durante la primera hora de apertura cuesta la mitad.
Aunque es una torre que se parece mucho a la Torre de la Pólvora, este fortín no es defensivo ni hace las veces de entrada a la muralla. Se trata simplemente del Campanario de la Iglesia de San Enrique y Santa Cunegunda (Emperadores del Sacro Imperio Románico Germánico) en la Ciudad Nueva. Fue construida entre 1472 y 1476 en estilo gótico, aunque reformada en barroco, y tiene 66 metros de altura.
En lo alto se ha colocado un restaurante (El Campanario) donde te puedes sentar al lado de la propia campana de la vieja iglesia de San Pedro. Tiene una whiskería en cada planta, así que si te gusta el whisky, te recomendamos empezar de arriba a abajo no vaya a ser que os cueste salir al final…
La Torre de la fachada Sur de la Catedral de San Vito fue levantada en varias fases. Petr Parleř fue el encargado de comenzar su construcción en el siglo XIV, pero se terminó a posteriori de forma renacentista con las cúpulas de bronce superiores. Se decía, que el reflejo de su cubierta se veía a 10 Km a la redonda. Por ello a Praga se la conocía como la Ciudad Dorada, por el color de sus cúpulas entonces.
Por dentro podrás subir los 287 peldaños de su escalera de caracol que te llevan a casi 100 metros de altura. Durante el ascenso podrás ver la Campana de Segismundo de 15 toneladas, la más grande del país. Es muy buen complemento para ver el castillo por dentro. Si quieres verla desde fuera, la vemos en el free tour del castillo.
Construida como atalaya antiincendios por Antonio Lurago, no formaba parte del proyecto original. Aunque parezca que se diseñó de forma conjunta, fue un añadido extra de 66 metros de altura una vez finalizada la construcción del templo de San Nicolás.
Fue usada por los espías del comunismo soviético para montar un sistema de escuchas ilegales en el barrio de malá strana, puesto que es la zona donde se ubicaron las embajadas y consulados de los países occidentales. La comentamos en el free tour por la Praga imperial.
La Torre de Novoměstská Radnice, Ayuntamiento de la Ciudad Nueva, es famosísima por ser el lugar exacto donde sucedió la Primera Defenestración de Praga en 1419. Cada año, se realiza un acto conmemorativo teatralizado, donde 7 consejeros católicos del pueblo son arrojados por la ventana, como pasó al inicio de las guerras husitas, aunque sin víctimas, por supuesto.
Se encuentra en la Plaza de Carlos, por si quieres comprobar la altura desde donde les tiraron. Además, merece la pena que te acerques a Karlovo náměstí, porque podrás ver la Casa de Fausto o la Iglesia de San Ignacio de Loyola.
Forma parte de la visita guiada por el Clementinum. Además de la Biblioteca barroca más famosa de Praga, también se puede acceder a la sala del meridiano, donde Tycho de Brahe y Johanes Kepler llegaron a calcular las distancias a las estrellas. Allí verás los sextantes, saldrás al mirador, y podrás deleitarte con la parte superior de la barandilla, donde están grabados los nombres de los monumentos que se ven bajo tus pies.
También es conocida como la Torre de los Atlantes por el Atlas soportando el peso del mundo en su parte superior a 68 metros de altura. La torre del Clementinum no se puede visitar de forma separada, sino que tienes que adquirir la entrada conjunta. Incluye biblioteca (desde fuera) y la Capilla de los Espejos.
Pasear por el Puente de Carlos es increíble, pero el lado oeste, con la vista hacia Malá Strana es espectacular. La Torre antigua de Peaje, unida mediante un pasaje a la Torre de Judith, que fue la única que quedó en pie tras la destrucción del Puente de Judith, es completamente visitable y te puedes subir a observar más de cerca la Iglesia de San Nicolás, por ejemplo.
A nosotros, y por dar nuestra humilde opinión, nos parece mejor vista la que se observa desde el lado este, ya que se vería el castillo de Praga al fondo, pero ambas son muy buena opción para subir a una torre en Praga.
La foto que puedes sacar desde lo alto de la Torre del lado de la parte vieja, en el Puente de Carlos es absolutamente espectacular. Aparecerá el Puente completo y al fondo las vistas del castillo. Si vienes al atardecer, justo cuando se ponga el sol, harás una de las panorámicas de tu vida. Es un poquito más cara que la otra del lado oeste, pero merece mucho la pena.
Nosotros la vemos, desde la base claro, en nuestra ruta por el Nazismo en Praga. Incluso pasamos brevemente durante el tour nocturno de misterios, ya que el mirador a su lado también es brutal. Aunque no subas, cruzarás por debajo mil veces.
Una gran desconocida porque no está exactamente en el centro. Se encuentra en ciudad nueva, lindando con la vieja y al borde del río. Fue construida sobre los restos de otra torre renacentista que quedó destruida por la gran inundación de Praga de 1655.
Hoy es barroca, y si subes alberga una exposición de los bomberos e incendios que han ocurrido en Praga. Además, por la zona podrás ver el segundo edificio del Ministerio de Industria, el Monasterio de Santa Inés o la pequeña Iglesia de San clemente. Si quieres verla está en la calle Nové mlýny número 3.
La Torre de Dalibor fue llamada así por el conocido como el Robin Hood checo, que asaltaría a los ricos para compartir riqueza con los pobres. Esta fue la torre donde se ubicaron las prisiones del castillo de Praga, donde se encarceló a Dalibor por sus crímenes. Supuestamente era alimentado por la gente de Praga y a cambio tocaba su violín.
Hoy pertenece a los museos del Castillo, y puedes bajar a ver las mazmorras, las cadenas y salas de tortura de los presos. Podrás ver esqueletos a la entrada, que está en uno de los extremos del Callejón de Oro. De hecho, tendrás que pasar por la callejuela para acceder a esta torre de Praga.
Es la auténtica Torre de la Pólvora, ya que la munición se guardaba aquí, al estar en el punto medio de la fortaleza del castillo de Praga. Si quieres verla, dispone de una exposición de los uniformes de los diferentes cuerpos de seguridad del estado, muchos de ellos diseñados por Theodor Pištek, el diseñador de vestuario de Amadeus.
Está fuera del circuito de los museos del castillo, lo cual hace que haya que pagarla aparte si quieres contemplarla por dentro. Si te interesa la antigua Guardia Real, o las Fuerzas Armadas del Estado checo, no te la puedes perder.
No son torres en realidad, puesto que es un edificio moderno, pero también se puede salir al mirador del restaurante que hay en lo alto. Se encuentra en el paseo de la Alameda del Moldava en Ciudad Nueva de Praga. Construido en 1996, es un símbolo de la democracia post comunismo soviético levantada por Frank Ghery, su arquitecto.
Las «dos Torres», se erigen como bailarines representando a Ginger rogers y a Fred Astaire, en estilo deconstructivista. Desde el sombrero del bailarín, se puede contemplar unas vistas estupendas del río Moldava con el Castillo de Praga al fondo. Aquí te contamos su historia.
En este caso es una estatua más que un baluarte. Se llama Idiom y se encuentra en el interior de la Biblioteca Municipal de Praga. Conocida como el pozo de libros infinito, se ha vuelto viral en las redes sociales. Es un cilindro con una apertura en el centro, y dos espejos, uno en la base y otro en la cima, que al meter la cabeza el reflejo nos parece un túnel que no tiene principio ni final.
Antes nos metíamos a verla en el free tour de leyendas y misterios de Praga, pero debido a la cantidad de gente que se aproxima es actualmente imposible. Si quieres verla, el truco está en acudir a primera hora, a las 9:00 h. cuando abren, que hay mucha menos gente.
Por la piedra de la que están hechas. La mayoría de monumentos góticos están hechos con materiales como piedra arenisca, que es muy porosa. El poro atrapa el agua, que queda estancada y a la cual le crecen algas que a la postre se pudren. Por ello, aunque nos parezca que es un color marrón oscuro, en realidad, es un verde muy oscuro.
Se pueden limpiar, sí, pero suele ser a través de trabajos muy abrasivos como chorro de arena o agua a presión que destruirían el monumento. Hay técnicas, como el trabajo a microporo, que con agujas se extrae la suciedad, se rellena el poro con resina epoxi, y listo, pero con coste prohibitivo.
No se suelen realizar a no ser que sea estrictamente necesario. La protección de esa suciedad, en realidad es una natural contra el ciclo del hielo y deshielo del ambiente. Si el agua entrara ocupando ese volumen, con las temperaturas del invierno se congelaría, expande ese volumen y reventaría el patrimonio. Como cuando dejamos una cerveza o refresco olvidado en el congelador. Explota.
Muchas, pero nadie sabe el número concreto. Entre las torres de las iglesias, las torres de agua de antaño, las de televisión y las defensivas, hablamos de que por eso a Praga se le conoce como la ciudad de las cien torres.
A cualquiera de las que tienes explicadas en este artículo. Te dejamos la info que necesitas para decidir cuál te apetece subir más. Te lo hemos dejado mascado para que no tengas ningún inconveniente con sus horarios y sus precios. Todas las que se pueden subir en Praga.
Para nosotros está entre dos torres. La del Viejo Ayuntamiento de Praga, la Torre del Reloj, ya que es de las más altas en el centro y cuyas vistas enamoran, y la Torre del lado este del Puente de Carlos, cuya panorámica hacia el castillo con el Puente debajo es maravillosa.
Porque la Asociación de Viajeros de Praga se enamoró profundamente de la creación de Gustav Eiffel cuando viajaron a Francia. Con motivo de la Exposición Provincial que coincidía unos años después de aquel viaje, se decidió construir una torre a imagen y semejanza de la de París.
La Torre de Televisión de Žižkov tiene ese honor con 216 metros de altura. Domina con holgura el skyline de Praga . Construida en estilo brutaliza durante el comunismo soviético, se ha convertido en una de las construcciones más conocidas de la ciudad.
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